miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Carbohidratos o Hidrocarburos?

Muchos socios me han solicitado más información sobre nutrición. En las entradas anteriores: “De primer plato un delantal” y “Bocadillo de E-250 para merendar”, el tema se trató de forma muy general. En ésta y en futuras entradas iré explicando cosas más concretas.

Hoy tocan los carbohidratos (CH). Son nuestra más importante fuente de energía, sin la cual nuestro cuerpo no puede funcionar. Cuando los ingerimos, el páncreas segrega insulina que, además de regular el azúcar en la sangre, almacena los aminoácidos en los músculos y el glucógeno en los músculos y en el hígado, además de los excesos, en forma de grasa. Arroz, pasta, pan, harina, legumbres y cereales, son buenas fuentes de hidratos.

Los carbohidratos se dividen en dos categorías: Simples y Complejos.

Los Simples están compuestos por una, dos o un máximo de 3 unidades de azúcar, unidas entre ellas. Esta cadena se rompe con facilidad, entregando energía de forma inmediata, por lo que son indicados para recuperarnos durante una actividad intensa. Están presentes en las frutas, bebidas azucaradas y en los azúcares naturales e industriales.

Los Complejos son cientos de unidades de azúcar, unidas. Por esta razón al cuerpo le toma mucho más tiempo romper, por lo que la entrega de energía es más sostenida y estable, durante un lapso mucho más prolongado. Son ideales para ingerir antes de realizar la actividad deportiva.

Dentro de los CH complejos, encontramos algunos ricos en almidón, como arroz, patatas, harinas, y otros ricos en fibra, vitaminas y minerales, como espárragos, brócoli, guisantes, lechuga, etc. Los últimos no pueden ser asimilados por el cuerpo, pero limpian los intestinos, mejorando la absorción de otros nutrientes.

Para saber qué CH debéis consumir, tenéis que entender el concepto de Índice Glucémico (IG). Cuando comemos CH y los digerimos, se transforman en glucosa (azúcar en sangre). El IG mide cuán rápido aumenta ese azúcar en las siguientes 2 horas, después de la ingesta.

La rapidez con la que los CH se transforman en glucosa y se libera en el flujo sanguíneo, afecta a la cantidad de insulina que el páncreas producirá para controlar el nivel de azúcar en la sangre. La pérdida de grasa no puede ocurrir con niveles altos de insulina. Es más, este balance hormonal potencia la acumulación de grasas. Por lo tanto, para incrementar la pérdida de grasa, serán preferibles los hidratos que se liberan lentamente en la sangre en forma de glucosa, o sea, los que tienen un IG bajo.

Estos CH, además, suprimen el apetito. En cambio, después de una buena ingesta de azúcar con harina de trigo (IG alto), como postres, bizcochos, galletas o donuts, se producirá una bajada brusca de azúcar en sangre que os hará sentir hambrientos y aletargados. Aquí podéis ver una tabla de alimentos con su correspondiente IG: http://es.wikipedia.org/wiki/Índice_glucémico

Ya casi que puedo escucharos diciendo: "Vale, Jose, toda la teoría está muy bien pero … ¿Engordan el pan y la pasta?". La respuesta es Sí pero No. Los CH no engordan más que otros alimentos y, sin embargo, sí se queman más fácilmente. Todo depende del CH tomado y la cantidad. Pero un exceso de ellos, especialmente si son de los refinados, conduce al sobrepeso.

El aumento del consumo de ese tipo de CH en alimentos enlatados, congelados, preparados, embolsados y en las bebidas carbonatadas, está detrás de la epidemia de sobrepeso y obesidad. En la Dieta Mediterránea los CH deben representar un 55% de las calorías totales, las proteínas un 15% y las grasas un 30%.

Que los CH engordan es probablemente la mentira más perjudicial sobre el control del peso que jamás se haya dicho. Ha causado enorme confusión y frustración a los que pretenden seguir un régimen nutricional. Ninguna dieta puede centrarse en eliminar alguno de los macronutrientes: CH, proteínas o grasas. Lo que importa es el equilibrio energético y lo que engorda es comer más calorías de las que gastáis. Bien lo saben los participantes de La Isla de los Famosos.

En 2004, la Asociación de Dietistas de Navarra (hoy Colegio Oficial) analizaron 36 “dietas milagro” publicadas en revistas femeninas de tirada nacional. Todas resultaron deficitarias de algún nutriente esencial. Además, no resultaban útiles para reducir peso de forma sana y duradera. Este tipo de magazines también generalizaron teorías sobre que no se deben comer CH después de determinada hora. Esto no es verdad, ya que el cuerpo necesita de todos los nutrientes, las 24hs. del día. El valor calórico de los alimentos no variará según el momento en que los consumáis.

Eliminando los CH de la dieta, estaríais suprimiendo la fibra, fundamental para el buen funcionamiento del aparato digestivo. Los CH, por otra parte, son especialmente importantes para la tonificación muscular porque son el combustible que permite entrenar intensamente. Además, el glucógeno aumenta el tamaño muscular cuando se almacena junto con el agua en las células musculares. Ante una carencia de CH, el cuerpo utilizará proteínas para conseguir energía, metabolizándolas en la estructura muscular que tanto costó conseguir.

Los CH son la fuente principal de energía de la actividad cerebral, provocando su carencia graves efectos en el estado anímico, en la personalidad y la capacidad mental. Por otro lado, los refinados tienen un efecto adictivo y calmante, lo que provoca que muchas personas los utilicen como “drogas” para refugiarse durante sus momentos de crisis emocional.

Una dieta en condiciones debe ser punto de inflexión para cambiar hábitos de alimentación y de vida, con una motivación de salud, en primer lugar, que a la larga repercutirá en la estética y la autoconfianza. Con una disminución máxima de tres kilos al mes, La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda adelgazar entre 500 gramos y un kilo de peso semanal.

Lograr más en menos tiempo, además de poco saludable, engorda. Lo que se pierde es masa muscular y agua, con la consecuente disminución del metabolismo. Es lo que se conoce como efecto rebote: lo reducido se recupera igual o más velozmente de lo que se perdió, pero ya íntegramente en forma de grasa.

Cuando una persona decide bajar de peso con dieta y ejercicio físico, el resultado se ve, en principio, en volumen y no en peso. Aún disminuyendo el porcentaje de grasa, puede que el tono muscular ganado compense esa pérdida y hasta pese más, estando más delgada. A igual volumen, el músculo pesa 4,5 veces más que la grasa. Mientras el peso extra sea de músculo, bienvenido, porque hará aumentar el metabolismo, quemando más grasa. El peso bajará, sin duda alguna, más adelante.

En el SOHO, muchas veces me preguntan: ¿Cuánto debería pesar? No existe un peso ideal en kilos. El parámetro que mejor define la proporción entre peso y talla es el índice de masa corporal (IMC: peso en kilos/talla en metros al cuadrado). Se considera normal cuando este valor se encuentra entre 18,5 y 25 kg/m2. En términos de salud, el problema no es tanto el exceso de peso como de grasa, especialmente de grasa abdominal. Una circunferencia de cintura superior a 102 centímetros en varones y a 88 en mujeres está ligada a un riesgo cardiovascular elevado.

La única manera saludable de estar permanentemente en forma, es la combinación de una dieta equilibrada con una rutina personalizada de tonificación muscular, seguida de ejercicios cardiovasculares. Todo lo demás es publicidad engañosa.

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martes, 20 de julio de 2010

El Hombre Elástico Vs. Míster Estatua.

Madrid, año 2006. Hacía sólo unos meses había dejado mi trabajo como creativo publicitario. Estaba en plena búsqueda de la ciudad en la que montar el gimnasio donde a mí me hubiese gustado entrenar, cuando lo sentí por primera vez: Después de alardear toda mi vida de no sufrir nunca una lesión grave y pasar 10 años si siquiera un constipado, no podía permanecer sentado más de un minuto porque un dolor insoportable me hacía poner de pie de un salto.

Médico de atención primaria (MAP), antinflamatorios, MAP, más antinflamatorios, análisis y más análisis, MAP, antinflamatorios, ecografías varias, antinflamatorios, urólogo y vuelta al MAP. “No tienes nada, estás hecho un chaval”. Gracias por el piropo, pero a mí me duele ... ¡y mucho!, le dije.

Ya viviendo en Alicante, un año de antinflamatorios después, al menos con protector de estómago esta vez, volví a Madrid de pie en la cafetería del tren. Ya mosqueado, me recibió el MAP y la receta fue…¡más antinflamatorios! La buena de Llanos, la farmacéutica, empezó a sospechar una adicción al Espidifén.

Tiempo después y por casualidad, tratándome una masajista una contractura, noté que mi dolor al sentarme desaparecía en los días posteriores, lo que me empezó a dar algunas pistas. Después de varios fisios dando palos de ciego, mi adorada Margarita, vislumbró el camino y un Osteópata milagroso, El Pai Nico, lo lsolucionó: Todo se originaba en la debilidad del Vasto Interno. Eso da problemas en un “punto gatillo” y provoca dolores en sitios aparentemente no relacionados, como los míos al sentarme. Solución: Dos masajes, fortalecer la cara interna del cuádriceps y ESTIRAMIENTOS diarios para mantener la zona libre de contracturas. Mi vida volvió a ser normal. Y sí, sin antinflamatorios.

No sé si soy el más indicado para escribir sobre los estiramientos. Durante muchos años mi refrán preferido respecto al tema fue: Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. Pero créanme que he terminado entendiendo su importancia y estirando después de todos y cada uno de mis entrenamientos. Que lo desmienta el grupo de las noches, si puede. Espero poder convenceros del porqué.

La movilidad articular es la capacidad de desplazar una parte del cuerpo en un recorrido lo más amplio posible, manteniendo la integridad de las estructuras anatómicas implicadas. Es una cualidad involutiva, lo que significa que nacemos con el máximo grado y, a medida que transcurren los años, vamos perdiendo capacidad, en mayor o menor medida, si no hacemos nada por evitarlo. Sólo tenéis que intentar chuparos el dedo gordo del pie para comprobarlo.

Técnicamente, esta cualidad es la suma de otras dos: La flexibilidad, que se atribuye a las articulaciones, y la elasticidad, que se atribuye a los músculos y, en menor medida, a los tendones.

La ausencia de una movilidad óptima y un acortamiento y endurecimiento muscular, acarrean serios perjuicios: Desviación de la postura, escasa adaptabilidad a los movimientos explosivos, mala coordinación y aumento del riesgo de lesiones como roturas musculares, torceduras, tendinitis, contracturas y molestias articulares.

Los estiramientos reducen la tensión muscular, mejoran la coordinación, agilizan la circulación sanguínea y la oxigenación en el músculo, ayudándolo en su recuperación y crecimiento y colaboran con la solución de problemas como la fascitis, síndrome del túnel carpiano, gases, insomnio, molestias menstruales, ciática, estrés, dolores de cabeza y espalda, etc.

Los músculos se estiran con el movimiento contrario al de su contracción. Esta acción no eleva la temperatura corporal, por lo que es un error utilizarla como calentamiento. Nunca debéis estirar en frío. Podéis hacerlo después de entrenar cada músculo o al final de la sesión.

Comenzad con un estiramiento suave, con una puesta en tensión sin tirones ni rebotes, por espacio de unos 20 segundos. Seguid con un estiramiento más intenso, pero sin llegar a sentir dolor, ya que esta sensación puede desencadenar el reflejo de contracción involuntaria e impedir la relajación. Mantened la posición otros 20 segundos, un mínimo de 3 y hasta 5 veces. Relajad sin brusquedades, volviendo a la posición de reposo.

Mientras estiráis, debéis mantener un ritmo respiratorio suave y constante, evitando contener la respiración. Esto podría desencadenar el fenómeno Valsalva: http://es.wikipedia.org/wiki/Maniobra_de_Valsalva, que en personas con problemas coronarios o alta tensión sanguínea, podría producir un derrame cerebral o isquemia aguda.

Las personas pasivas, en especial los que permanecen mucho tiempo de pie o sentados, deben estirar los músculos encargados de la postura y el equilibrio: femorales, cervicales, lumbares, trapecios, gemelos, manguito de los rotadores, etc. En el gimnasio, además, debéis estirar los músculos del movimiento, en especial los que entrenéis ese día.

Todo el mundo debería estirar. Personas pasivas, deportistas, vigoréxicas y de la tercera edad. Realizamos los movimientos y mantenemos la postura, contrayendo los músculos, por lo que es lógico que los estiremos para que vuelvan a su estado natural.

Pero hay un grupo que, si viene al gimnasio, no puede terminar de entrenar sin estirar: Aquellos que aún están creciendo. Ya vimos en la entrada “Si no vienes al SOHO, el Hombre del Saco irá a por ti”, que el gimnasio está perfectamente indicado para jóvenes de entre 13 y 18 años, siempre que cumplan unos requisitos. Uno de los más importantes es estirar. El endurecimiento y acortamiento de los músculos ante su falta, puede traer graves consecuencias en el crecimiento.

En contra de la creencia muy extendida, los culturistas son de los atletas más flexibles. No hablo de los porteros de discoteca que para doblar en la esquina tienen que poner el intermitente una calle antes, hablo de culturistas profesionales. La diferencia, sin más, es un estiramiento diario metódico.

Ya que conocemos todos los beneficios del estiramiento, también debemos saber que nunca se debe estirar:

- Articulaciones que han sufrido recientemente un esguince o rotura.
- Articulaciones inflamadas.
- Si se padece cualquier grado de osteoporosis.

En el portal http://www.estiramientos.es existen tablas de estiramientos por deportes, zonas del cuerpo, músculo o para ciática, volar en avión, dormir, flato, trabajar en la oficina, etc. Os animo a diseñar una tabla personalizada. No tardéis tanto tiempo como yo para descubrir sus beneficios.

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Fuentes:
http://www.estiramientos.es
http://www.estiramientos.net

lunes, 21 de junio de 2010

Ni sí ni no, sino todo lo contrario.

Crecí escuchando el refranero español de boca de mi abuela navarra y hay uno que se ajusta como anillo al dedo para lo que quiero contar hoy: Cada maestrillo con su librillo.

Resulta que dependiendo qué autor leamos, las respuestas a un tema pueden ser absolutamente contradictorias. Cuando en el SOHO me preguntan sobre estas cuestiones, me ponen en un aprieto y respondo según lo que me dicta mi sentido común y experiencia.

Terminator de muñecas.


El maestro francés Frédéric Delavier, autor del excelente libro “Guía de los movimientos de musculación “, que combina como ninguno anatomía y fitness, asegura categóricamente que no se debe girar una articulación en carga, mientras Schwarzenegger creó el mundialmente famoso Press Arnold, un ejercicio en el que, precisamente, se gira la muñeca 180º en plena carga:
http://www.metacafe.com/watch/921192/dumbbell_arnold_press/

¿A quién le hacemos caso? Lo de Delavier tiene mucho sentido, ya que una excesiva presión al girar, podría perjudicar la articulación, aplastándola, pero Governator sigue firmando leyes con sus 62 primaveras. ¡Y eso que cogía las mancuernas más grandes! Como hay infinidad de ejercicios alternativos, sólo recomiendo éste, cuando no se utiliza demasiado peso.

¿El fruto prohibido?


La mayoría de las personas tienen asumido que la fruta no engorda. Aída, nuestra nutricionista, y todos sus colegas de la Universidad de Alicante, están consiguiendo excelente resultados con sus dietas. Ellos recomiendan varias raciones de fruta al día, incluso como postre. Por lo que se mostró en total desacuerdo cuando conversamos sobre lo que acabo de leer en un libro, a pesar de que a mí me parecen argumentos muy razonables.

El cuerpo puede almacenar unos 100gr. de glucógeno en el hígado y entre 200 y 400gr. en los músculos. Los autores de “La Biblia para Esculpir Cuerpos Masculinos” aseguran que los músculos no pueden almacenar el glucógeno derivado de la fructosa, el azúcar de la fruta, ya que carecen de la encima necesaria. Por esta razón, si comemos fruta con el depósito de glucógeno del hígado lleno, el cuerpo no tendrá otra opción que acumularlo como grasa.

Ellos recomiendan fruta sólo cuando nuestro órgano hepático aún tiene capacidad de almacenaje, es decir, a primera hora de la mañana y después de entrenar. Incluso recomiendan ausencia total de fruta en regímenes hipocalóricos muy agresivos. A mí me encanta la fruta y como más de 5Kg. a la semana, pero es verdad que, por casualidad, la ingiero con el desayuno y después de entrenar. Ahí queda eso.

La rutina de mágica.

En España circula boca a boca la tabla definitiva para crecer muscularmente: “Un grupo muscular al día”. Me encantaría que alguien me acercara los fundamentos de esa teoría, porque yo no los he encontrado en ninguno de los libros que he leído. Si Arnold analizara esta rutina, imagino que se reiría con la voz doblada al español de Constantino Romero o Dark Vader, que es lo mismo.

Personalmente, veo demasiados inconvenientes a entrenar un solo grupo muscular por día:
- Necesitas ir al gimnasio 6 días a la semana, para entrenarlos a todos.
- Si faltas un día, no entrenas un músculo hasta la otra semana.
- Si quieres machacar mucho, puedes llegar a sobreentrenar el músculo, consiguiendo los resultados contrarios a los deseados.
- El descanso para cada músculo es excesivo, ya que sólo necesita 48hs. para estar completamente recuperado.

Yo la he analizado en el Centro de Investigaciones Avanzadas del SOHO fitness club, o sea que se la hice hacer nuestro querido Kike, víctima de cuanta teoría nueva descubro, y no tardó más de dos días en descartarla y pedirme más caña. Entonces, ¿sirve esta rutina? Yo sólo la recomiendo en un caso extremo de mínima disponibilidad de tiempo diario. Pero parece que tiene muchos seguidores por ahí, aunque ninguno me sepa decir la razón.

Esta entrada del blog no pretende contribuir a la confusión reinante sobre todo lo relacionado con el fitness. Sólo intenta reflejar una realidad para que estéis preparados ante tanto mensaje contradictorio. Os recomiendo que cuando os pongáis en manos de un profesional, para que os diseñe una dieta o una rutina de entrenamiento, confiéis ciegamente en su método, sin cuestionarlo, por un tiempo prudencial. Cada uno tiene sus estudios, su experiencia y sus razones. Sin esa confianza, nada funcionará.

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miércoles, 19 de mayo de 2010

Hulk y la Bella Durmiente.

Cuando una persona logra, finalmente, tener continuidad en el gimnasio, centra todos sus esfuerzos y achaca todos sus logros y decepciones al ejercicio físico. Frecuentemente, se olvida de otros dos pilares fundamentales de una vida larga y saludable, que se refleja en la figura deseada: La alimentación y el descanso. Si falla alguna de las 3 partes, no conseguirá su objetivo.

Un socio me tenía desconcertado. Entrenaba muy duro y con una constancia loable. Mejoraba, sí, pero no al ritmo esperado. Indagando, descubrí que su alimentación era bastante correcta, por lo que quedaba sólo una causa probable. ¿Descansas bien?, le pregunté. “No, yo no puedo dormir más de 4 horas“, me contestó. ¡Eureka!

Otro muy delgado, con una voluntad inquebrantable para hacer crecer su masa muscular, venía dos veces al día. Pensé que estaría ocupado, que se iba y volvía para terminar la rutina del día, pero no. Resulta que a la mañana completaba la rutina de un día y … ¡a la tarde la del otro día! Sus músculos estaban tan estresados que no respondían.

Al contrario de lo que la mayoría cree, el músculo no crece en la última repetición de la serie, cuando se nos escapa una lágrima para dejar la barra en su sitio, sino cuando descansamos. Es entonces cuando los nutrientes acuden al músculo para reparar los “daños” ocasionados por el entrenamiento, transformándolo en más fibroso, poderoso y resistente. El ejercicio y el descanso, son dos partes complementarias de la tonificación muscular.

Es por eso que es tan importante tener una rutina hecha por un profesional. No importa cuántos días por semana decidáis venir a entrenar. Si está bien hecha, la rutina alternará el ejercicio y el descanso de cada músculo, con el objetivo de no sobreentrenarlo. Si el músculo no se recupera, no conseguiréis los resultados deseados.

Pero mucho más importante aún, es saber hasta qué punto el descanso condiciona nuestra calidad de vida. Dormir menos de 6 horas al día puede afectar seriamente la coordinación, el tiempo de reacción, el buen juicio y la salud. Una persona que conduce, después de haber estado despierto durante 18 o 19 horas, lo hace peor que alguien con el límite legal de alcohol en sangre.

En los EEUU los problemas para dormir han alcanzado proporciones epidémicas y se especula que podrían ser la causa principal de muchos problemas de salud. Los resultados de las investigaciones no son definitivos aún, pero se vincula la falta de sueño con la diabetes y la obesidad.

Cuando no dormimos, el sistema nervioso se vuelve más activo, no permitiendo al páncreas producir la cantidad adecuada de insulina. Durante un experimento sobre la falta de sueño, jóvenes saludables sin factores de riesgo, entraban en un estado pre-diabético, en una semana.

Las sospechas sobre la conexión con la obesidad, se deben a que la mayor parte de la hormona de crecimiento es segregada durante la primera fase profunda del sueño. A medida que envejecemos, naturalmente dormimos menos en esa fase, lo que reduce la secreción. Pero cuando falta sueño a edades tempranas, podría reducirse prematuramente, acelerando el proceso de acumulación de grasa. Dormir insuficientemente también afecta la producción de la hormona Leptina, que es la responsable de decirle al cuerpo que ya no necesita más comida.

También se relaciona este problema con el debilitamiento del sistema inmune, afectando a la cantidad de glóbulos blancos en la sangre, con el resultado de más resfriados, al no poder el cuerpo pelear eficientemente con las infecciones.

Otras evidencias apuntan, incluso, que incrementa el riesgo de cáncer, especialmente el de mama. La luz nocturna podría alterar la producción de melatonina, segregada a partir de la puesta del sol, cuando el cuerpo percibe la oscuridad, desencadenando un aumento en la producción de estrógenos, un conocido factor de riesgo para el cáncer de mama.

El estrés al que sometemos al cuerpo cuando no lo dejamos descansar, provoca picos en los niveles de cortisol. Esto puede producir un endurecimiento de las arterias, con el consiguiente riesgo de ataques al corazón, además de pérdida de tono muscular, más acumulación de grasa, pérdida de densidad ósea, depresión, hipertensión, resistencia a la insulina, y disminución en la producción de la hormona del crecimiento y la testosterona.

La falta de sueño también causa la disminución de los neurotransmisores que se encargan de regular el humor, por lo que produce una mayor irritabilidad y tendencia a la depresión.

Para saber si necesitáis más horas de sueño, haced la siguiente prueba: Si durante el día sois capaces de tumbaros y conciliar el sueño antes de 10 minutos, la respuesta es afirmativa. Se estima que lo ideal es dormir 8 horas y 15 minutos. Si os falta una hora, podéis recuperarla con otra, siempre que no pasen demasiados días. Pero si el déficit es de cientos de horas, según las últimas investigaciones, sólo podréis recuperar 17.

Para aseguraros un buen dormir, evitad actividades que requieran una profunda concentración, programas de televisión que eleven la adrenalina y comidas muy copiosas, antes de ir a la cama. Y, por favor, evitad las pastillas para dormir. No sólo son adictivas, sino que os despertaréis como un boxeador que acaba de recibir un directo al mentón.

Parece que el sofá no era tan malo como parecía. Aquí os dejo el anuncio compañero de campaña de aquel, con sugerencias sobre cómo perder la barriga cervecera: http://www.youtube.com/watch?v=wHlvKQwZFSI

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Fuente: The Body Sculpting Bible for Men by James Villepigue and Hugo Rivera.

martes, 20 de abril de 2010

250 abdominales y 30 minutos de cinta: Yo te absuelvo.

Es curiosa la información estadística que puedo obtener del Programa Informático de Gestión, PIG (vaya acrónimo poco adecuado para un sistema diseñado para gimnasios), que tengo en el SOHO y que activáis cada vez que entráis por la puerta, con vuestro carné de socio.

Cuando alguien no tiene los resultados esperados, con la rapidez anhelada, me veo tentado a mostrarle cómo su constancia ha dejado mucho que desear. Nunca lo hago porque tengo asumido que el derecho al pataleo, aunque sea injustificado, está incluido en la cuota mensual. Pero si no se logra mantener una asistencia regular al gym, durante un período prolongado de tiempo, de nada valdrá ni el mejor gimnasio del mundo, ni ningún monitor, ni la rutina más sofisticada, ni entrenar con la máxima intensidad.

Aunque ya lo advirtió Ebbe Skovdahl Hansen, el exitoso entrenador de fútbol danés, “Las estadísticas son como las minifaldas: Te dan buenas ideas, pero esconden lo más importante”, a veces sirven para extraer algunas conclusiones.

El día más concurrido de la semana es, con diferencia, el lunes. Parece que todos vienen a purgar sus pecados de fin de semana. Los martes, la asistencia baja un poco. Los miércoles, muchísimo, aunque podríamos justificarlo si pensamos que se debe a que la mayoría tiene rutinas de 4 días, por lo que es la jornada de descanso.

Si no fuera, claro, que los jueves viene menos gente que los martes y, los viernes, en el SOHO sólo se escuchan los grillos, mientras terminamos de entrenar Carolina, el Marqués, Kike y yo. Con unas cuantas Tumbleweeds, esas bolas de arbusto seco que ruedan y unos sombreros de cowboys, clavaríamos la escenografía de Harry el Sucio en el desierto de Almería.

Cuando analizo los meses, pasa algo parecido: Los más concurridos son enero, mayo y septiembre, siendo la asistencia bastante menor en los otros y nada regular. Los cambios espectaculares que experimentaron algunos “Socios SOHO del mes”, como bajar 10 puntos porcentuales de grasa, la diferencia entre obesidad y fitness, o aumentar 5 kilos de masa muscular, transformando un joven enclenque en un atlético mocetón, fueron posibles con entrenamientos de más de 14 meses consecutivos, gracias a la CONSTANCIA. Desgraciadamente, de eso no tengo para vender.

En varias entradas anteriores, ya hablamos sobre la importancia del hábito. Pero ¿qué es un hábito? y ¿cómo se hace para crearlo y mantenerlo? Mi amigo y psicólogo Germán Ricardo Orjuela me dio una clase magistral sobre el tema: Se denomina hábito a toda conducta que se repite en el tiempo, de modo sistemático, especialmente cuando se ha adquirido por la práctica o la experiencia. Un hábito no es una mera conducta asidua, sino que debe tener un grado de regularidad y estar tan arraigado, que se confunda con la vida misma del individuo que lo ostenta.

Para crearlo, es útil designar y respetar una hora concreta para la tarea, ya que el cuerpo se preparará anticipadamente para realizarla. Tened en cuenta que el cerebro aprende a responder automáticamente a los estímulos que le enseñamos y decimos que son correctos. A este tipo de estímulos se les llama Estímulos discriminativos.

El ejemplo más conocido es el experimento que hizo el fisiólogo ruso Iván Pávlov, haciendo sonar una campanilla, antes de alimentar a su perro. Después de entrenar el cerebro del animal durante varios días, para que asociara la campanilla con la comida, comprobó cómo el simple sonido de ésta, provocaba la salivación del perro, preparándose para comer. El estímulo discriminativo es, en este caso, la campanilla.

Pero estos estímulos pueden empezar a competir con otros. Unos nos prometen placer a corto plazo, como quedarnos tumbados en el sofá, otros, beneficios a medio/largo plazo, como ir al gimnasio. Para construir el nuevo hábito, debemos persistir en la tarea que nos hemos propuesto, entrenando al cerebro hasta que aprenda a relacionar la sensación de placer que nos producen las endorfinas y la serotonina, segregadas durante el entrenamiento, con el hecho de ir al gym. Si hasta ahora ganaba el sofá, la mente empieza a invertir los significados y comenzamos a hacer la nueva tarea naturalmente y sin esfuerzo.

Cuando adquirimos el saludable hábito del gym, el día que no venimos nos falta algo y hasta estamos más cansados y apagados. Últimamente, son varios los socios que han descubierto estas sensaciones. Pero no tratéis de explicarlo a alguien que nunca lo haya sentido: Es inútil.

Cuando los socios me decís que tenéis poco tiempo u os duele algo o no tenéis muchas ganas de entrenar, para preservar el hábito os sugiero que vengáis a hacer lo que podáis, media hora, un músculo, un poco de bici, y hasta venir a charlar un rato, porque como se pierda o lo reemplacéis por otro… malo.

Muchas veces, el cansancio es sólo psicológico y, descubriréis que nada más empezar a entrenar os activáis, pudiendo terminar la rutina completa. Buena parte de ese cansancio se debe a que nuestro cerebro suele hacer Atribuciones irracionales, o sea, sin fundamento. Lo que explica, por ejemplo, que en los días de lluvia la asistencia al SOHO baje a la mitad: Es que el día esta triste… Estimad@s soci@s: En el SOHO no hay goteras. ¡Qué mejor que un día de lluvia para venir a entrenar!

Si no tenéis ganas y aún así venís a entrenar media hora, habréis dado un paso muy importante para preservar el hábito. En caso contrario, si no venís al gym un jueves, por ejemplo, es muy probable que el viernes digáis: ”Ya falté ayer…,el lunes empiezo en serio”, con el resultado de más de media semana perdida.

Algo parecido pasa con la dieta. Si sucumbís a la tentación de algo prohibido, será más fácil caer en la siguiente. En cambio, si sois fuertes y resistís, ateniéndoos a nuestra dieta sana, eso os dará fortaleza para rechazar el próximo posible desliz. Tampoco se trata de no probar nunca más eso que os vuelve locos, llámese chocolate, pizza o gin tonic de Bombay Sapphire, sino que sepáis cuándo y cuánto.

Y eso me recuerda a todos los socios que me dicen a finales de julio: “En agosto no voy a venir porque bla, bla, bla, bla, pero en septiembre me tienes aquí”. Cumplen su palabra la tercera parte, estadística en mano: Han perdido el hábito o lo reemplazaron por otro.

Otra de las excusas más requeridas para justificar ausencias es “estar malo”. ¿Debemos entrenar estando malos? Depende de lo que entendamos por “malo”. Con un simple resfriado, es recomendable continuar entrenando, aunque con un 25% menos de peso, para no agotar al cuerpo. Como dijo el ex Mr. Olympia Lee Haney: Nunca peguéis a un caballo cansado.

En caso de padecer gripe, debemos dejar al cuerpo toda la energía disponible para luchar contra la enfermedad, así que debéis quedaros en casa. Para evitar los retrasos en vuestro progreso que los virus Influenza os causan, lo mejor es la prevención. Como el virus se transmite por contacto físico y entra por los ojos, nariz y boca, evitad tocaros la cara con las manos y limpiarlas bien con jabón anti-bacterias, frecuentemente. También ayuda mucho mantener el sistema inmune en perfectas condiciones, evitando el sobreentrenamiento, durmiendo entre 7 y 9 horas diarias y practicando una dieta sana.

Son muchos los que dicen que desean algo, pero son muy pocos los que de verdad van a por ello. Así que si realmente os interesa mejorar vuestra estética y salud corporal y mental, debéis pelear por el saludable hábito de cuidarse en el gimnasio. Vale la pena. Como dice esa extraordinaria perla de sabiduría popular: El que quiera peces, que se moje el culo.

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jueves, 18 de marzo de 2010

Sexo, verdades y gimnasio.

Recibí muchas felicitaciones por la entrada de las excusas y los beneficios: http://sohofitnessclub.blogspot.com/2009/11/mi-sofa-no-me-deja-ir-al-gym.html
Creí que os había encandilado con mi esmerada prosa y con el buen gusto para elegir el vídeo del sofá. Pero como pasa en elmundo.es donde, según su director, la noticia más leída del día, indefectiblemente tiene que ver con Fernando Alonso o el sexo, en el SOHO todos se quedaron con lo mismo: ¿De verdad el gimnasio mejora las relaciones sexuales?

Sí.

La erección masculina es un proceso cardiovascular. Tener un corazón fuerte y unas arterias sanas, favorecen un buen flujo sanguíneo. El corazón es un músculo. Con el ejercicio, sus paredes se vuelven más gruesas y poderosas y las arterias coronarias aumentan su calibre, permitiendo un mejor bombeo y un mayor volumen de sangre expulsada a la circulación.

Según el Instituto Nacional de Sanidad de los EEUU, el 70% de los casos de disfunción eréctil están provocados por arterias bloqueadas, y la inmensa mayoría de los pacientes afectados, además, padece sobrepeso o fuma o bebe en exceso. Todo esto perjudica el deseo sexual y la respuesta del cuerpo.

Hacer un ejercicio vigoroso varias veces a la semana reduce un 30% el riesgo de disfunción eréctil y aumenta un 28% la intensidad de los orgasmos. Trabajar las piernas en el gimnasio facilita que la sangre fluya a la parte inferior del cuerpo. Esto, mejora oxigenación de los tejidos, en particular de aquellos que requieren un gran flujo circulatorio, como son los órganos genitales.

Las sentadillas y los splits, son los ejercicios estrella, ya que movilizan un gran número de músculos y, por lo tanto, ingentes cantidades de sangre y oxígeno. Por eso cansan tanto y dejan sin aliento. Otro tanto sucede con los ejercicios cardiovasculares: cinta, bicicleta, escalador, etc. A partir de ahora, más de uno los mirará con otros ojos.

La falta de ejercicio y la mala dieta, provocan el aumento de peso. A partir de los 30 años, esto se agrava, ya que el metabolismo se empieza a reducir un 1% anual. La práctica de actividades físicas es de suma importancia para el mantenimiento de una buena capacidad sexual, cuando ya no se es un chaval.
Echadle un ojo a:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/02/09/medicina/1265714273.html

Desde hace tiempo, es conocido que la práctica del ejercicio físico incrementa la liberación de testosterona. Se ha demostrado que las personas mayores de 40 años que practican algún deporte, ven más activo su deseo sexual, al mantener sus niveles más elevados. Y es que esta hormona facilita el deseo sexual de hombres y mujeres y su producción decae a partir de la década de los cuarenta.


No debe menospreciarse el aspecto estético del mejoramiento físico, ya que favorece la condición psíquica. Al reforzarse la autoestima, la relación con los demás cambia por completo, especialmente en un plano tan sensible como el sexual. La persona que hace deportes, también suele encontrarse menos tensa, más segura y estable, condición necesaria en la lucha contra el estrés psíquico de la vida moderna.

Sexo y ejercicio físico, han demostrado su potencial valor antidepresivo y pro-salud. Por otra parte, al empezar a cuidarse, los requerimientos de medicinas serán menores, eliminando de esta manera los riesgos de efectos secundarios indeseables, que pueden afectar el funcionamiento sexual.

En las mujeres, 3 veces por semana de ejercicios cardiovasculares, provocan más sensación de excitación sexual, deseo de relaciones más frecuentes, aumento de la libido y llegar antes al orgasmo. ¿Cómo? Aumentando el flujo sanguíneo en la zona de los órganos sexuales y mejorando el PH vaginal.

Y como me habéis confiado vuestra condición física, os quiero comentar que existe una rutina de ejercicios que permite incrementar el placer sexual, tanto a las chicas como a los chicos. Se trata de fortalecer el suelo pélvico, más específicamente, el músculo pubocoxígeo o PC:
http://static.obolog.com/multimedia/fotos/199000/198235/198235-119256.jpg

Los ejercicios de Kegel se inventaron, en principio, para tratar la incontinencia urinaria, pero enseña a las chicas a controlar los músculos de la vagina. A los chicos, les permite tener erecciones más firmes, a la vez que estimulan la próstata.

Para comenzar, debemos aprender a identificar y aislar estos músculos. La próxima vez que orinéis, haced la prueba de detener la micción a intervalos. Si sois capaces, habréis localizado el pubocoxígeo. Este experimento es sólo para encontrarlo. No lo hagáis reiteradamente, pues puede acarrear infecciones con la orina.

Para fortalecer el PC, debéis contraerlo 5 segundos y relajarlo otros 5, unas 10 veces, aumentando paulatinamente el tiempo de contracción, hasta llegar a los 20 segundos. También podéis hacer contracciones y relajaciones rápidas, durante 2 o 3 minutos, empezando por 10 repeticiones, hasta llegar a las 50.


Unas 200 contracciones diarias son un buen número para mantenerlo fuerte. Podéis hacer los ejercicios en cualquier momento y lugar: semáforos en rojo, ascensores, colas del cine, etc, etc, ya que nadie lo notará.

Cuando las chicas hayáis desarrollado un músculo potente, capaz de presionar a voluntad el órgano sexual masculino, podréis practicar ejercicios más complejos, como los llamados “El ascensor” y “La onda”. Con ellos, seréis capaces de controlar la presión de las distintas secciones del tubo muscular vaginal, desde afuera hacia adentro, produciendo un efecto de succión sobre el pene, incrementando enormemente el placer en la relación sexual. Aquí os dejo un link para más detalles:
http://www.crianzanatural.com/art/art32.html

Y ya que hablamos de este tema, os paso un consejo de los jugadores de Los Pumas, la selección argentina de rugby, por si os encontráis en una situación similar en las duchas:
http://www.youtube.com/watch?v=1uZgdcFYGNQ

Hala, ya tenéis deberes para hacer.

http://www.sohofitnessclub.com/

Fuentes:
www.elmundo.es
www.soitu.es
www.4life.bligoo.com
http://www.crianzanatural.com
www.sexoysalud.com.ar
Men’s Health

miércoles, 17 de febrero de 2010

Bocadillo de E-250 para merendar

En la entrada anterior sobre nutrición, resaltaba el consejo de un experto para mejorar nuestra alimentación: Volver a cocinar. Sí, sí, ya sé que decís que no tenéis tiempo y que la lasaña pre-cocinada, además de estar buenísima, tarda 3 minutos en prepararse en el microondas. Pero este consejo tan cortito implicaría una mejora espectacular en vuestra alimentación.

Para empezar, hablemos de la sal. Los españoles consumen el doble de la sal recomendada por la OMS. Según un estudio de la Universidad Complutense, sólo el 20% procede del salero, mientras que el resto es "sal oculta", que se encuentra en los alimentos procesados. Cada año, 6.200 personas, 17 al día, fallecen en este país por problemas cardiovasculares, directamente relacionados con la hipertensión y el consumo de sal.

Sigamos con los aditivos. Los aditivos son sustancias que se añaden a los alimentos para asegurar su conservación, preservar o potenciar su aroma, dar color o mejorar su aspecto y textura. Aunque esto puede ser positivo, muchas veces sólo vale para hacer comestibles productos de baja calidad. Con el auge de los alimentos procesados, cada día tomamos más cantidad y variedad y, lo que es peor, combinados entre sí. Muchas personas reaccionan con dolores de cabeza, alergias, picores, etc.

El mismo experto recomendaba que la lista de ingredientes de los alimentos fuese lo más corta posible. Idealmente, uno solo. Debemos empezar a leer más en los envases, para saber lo que comemos. Cuando charlo sobre nutrición con algunos de vosotros en el gym, me sorprende muchísimo que consideréis el jamón york y la pechuga de pavo embutida como la panacea de la alimentación sana.

Compré un envase de este último para analizar su composición y descubrí que sólo el 52% es pavo. El resto es agua, sal, dextrosa, proteínas láctica y vegetal, lactosa, estabilizador (E-451i, E-450v), gelificante (E-407, E-415), antioxidante (E-331, E-301), conservador (E-250), aroma y colorante (E-120). Para chuparse los dedos, vamos …
En esta web: http://www.pasqualinonet.com.ar/Colorantes.htm, podéis ver una lista de todos los aditivos, en qué consisten exactamente y si son peligrosos o no. De verdad que da miedo. Cuantos menos, mejor.

Pero lo que me puso los pelos de punta, es verificar que una sola loncha de pavo embutido tiene el 12,7% de la sal que un adulto necesita para todo el día. Si para un bocadillo usamos dos y le sumamos el 25% de una inocente Sopinstant, haced vosotros las cuentas…

Los alimentos ecológicos, orgánicos o biológicos, nunca llevan aditivos de ningún tipo y tanto su sabor como su color son reales y no un producto químico. Claro que el precio se dispara. Pero cambiando la pechuga de pavo embutida por pechuga de pavo a la plancha, o rallando un tomate encima de los macarrones, en lugar de usar una salsa de bote, por citar dos ejemplos, nos ahorraremos gran parte de ese abecedario.

Para poder elegir mejor cuando compramos alimentos, os enseñaré a leer la información nutricional. Últimamente, para mayor facilidad de lectura, viene presentándose en esta forma:


El número sobre fondo blanco representa la cantidad de calorías o gramos de azúcar, grasa, etc, por cada 30 gr., como explica arriba (Cuidado con este dato que puede llevar a confusión, porque algunos lo expresan cada 30 y otros cada 40, 50 o 100gr.) El número sobre fondo verde, expresa el porcentaje de calorías, azúcar, grasa, etc. que esos 30gr. aportan sobre la cantidad diaria recomendada para un adulto.

Entre los ingredientes y la información nutricional, tenéis unos datos valiosísimos para comparar productos. Para que os hagáis una idea, 100gr. de los Corn Flakes del ejemplo, aportan 360Kcalorías, 100gr. de manzana tienen 52 Kc, la misma cantidad de pierna de cordero, 248Kc y de chocolate negro, 710. Si queréis saber más, aquí os dejo unos links:
http://www.cada24horas.com/tablas-calorias.html, para alimentos o:
http://tranbel.iespana.es/Comer_bien/tablas/tablas_calorias.htm, que además tiene conocidos productos.

Al comparar, os encontraréis con muchas sorpresas. Por ejemplo, unos supuestamente sanos colines integrales de la marca Velarte, que no salen muy bien parados frente a un Donuts, en la comparación que se describe aquí:
http://www.directoalpaladar.com/otros/sorpresas-con-la-informacion-nutricional

Pero ahora que el debate sobre la nutrición se ha instalado definitivamente en el SOHO, muchos me decís: Sí, sí, la teoría está muy bien, pero…¿Qué como el domingo por la tarde, tirado en el sofá, durante la peli?

Algunos de vosotros ya lo conocéis y, como se demostró tremendamente exitoso, voy a compartirlo con todos. Perfecto para comer durante la peli es el Pomelo Chino o Pomelo de Miel: http://es.wikipedia.org/wiki/Citrus_maxima. Es riquísimo, no chorrea, tiene pocas calorías, vitamina C, etc, etc, y es muy entretenido de pelar. Su sabor no tiene nada que ver con el pomelo que todos conocemos. Lo malo es que sólo sé que se consigue en el Alcampo. Si alguien sabe de otro lugar, que lo indique en un comentario.

Otra cosa que consumo con pasión es el cous-cous. Si vieran cómo lo preparo, los socios marroquíes del SOHO se escandalizarían como mi abuelo italiano cuando me vio cortar los espaguetis: ¡Mascalzone! Yo lo utilizo para enriquecer ensaladas. Les agrego hidratos de carbono y pocas calorías y me queda una comida o cena mucho más contundente. También lo podemos usar de acompañante caliente, como si fuera un arroz, bien sólo o combinado con tomate o verduras. Es rapidísimo de hacer y la única dificultad en su preparación es saber la cantidad exacta de agua que debemos usar. Comprad la marca Gallo. Viene en un envase rojo de medio kilo y suele estar junto a los arroces y las pastas. Cuesta, aproximadamente, 1,25€.

Si queremos agregarlo a una ensalada para dos personas, poned al fuego 1 vaso de agua en una olla pequeña, con un chorrito de aceite de oliva. Cuando rompe a hervir, apagad el fuego y vertid la misma cantidad de cous-cous que de agua, medida en el vaso. Revolved para que se moje todo y cubridlo con la tapa, parcialmente. Dejadlo reposar 3 minutos. Luego, separad los granos con una cuchara de madera. Si se transforma en puré, os pasasteis de agua. Tiradlo, porque no tiene arreglo. Pero no os quedéis cortos de agua, porque se queda crudo. Una vez separados todos los granos, revolvedlo 3 minutos a fuego lento, para que se evapore la humedad restante y mezcladlo con la ensalada.

En lugar de picotear entre horas gusanitos y demás, probad con un puñado de Bayas de Goji: http://www.bayasdelgoji.es/, que tienen mil propiedades beneficiosas y se consiguen por unos 15€ el kilo. Están recomendadas unas 25 al día.

Un apunte sobre las lentejas. Son buenísimas, sí, pero aquí se consumen con chorizo, bacon, etc, por lo que deberíais probar con otra receta, como la ensalada que hace mi madre: Poned las lentejas en remojo toda la noche. ¡Usad mucha agua!, que duplican su tamaño. Hervidlas hasta que estén al dente. Dejar enfriar y aderezar con aceite, vinagre, sal, ajo y perejil.

Y para que veáis que lo sano no va reñido con lo práctico, probad como acompañamiento con unos brócolis congelados. Hervir, ajito, pimienta, aceite de oliva, una pizca de sal, y ¡listo! En el listado de ingredientes del envase podéis leer: Brócoli…y nada más.

Parece que empieza a salir el chef que quería ser a mis 5 años. Mi nona (yaya en italiano) Fausta se horrorizó cuando se lo dije y me lo sacó de la cabeza instándome a ser médico o ingeniero, que parece que da más prestigio. Pero ya veis, al final, al menos puedo cumplir mi sueño de deciros que todo lo recomendado está: Rico, rico!!!!!

http://www.sohofitnessclub.com/